PENA DE MUERTE A ASESINOS Y VIOLADORES.
La pena de muerte ha sido a través de los tiempos fuertemente
criticada, defendida y ofendida, todo lo anterior depende en gran parte de la
perspectiva con que se mire cada una de las características al respecto. Este
escrito no pretende criticar o juzgar a quienes están a favor de tan
prehistórica y horrenda sentencia, sino más bien dejar plasmado el punto de
vista de una alguien que considera con sus valores y creencias con respecto a
la vida y lo que esta representa en cada individuo que la pena de muerte es
incorrecta por muchas razones.
Un pequeña descripción de lo que es la pena de muerte, puede
encontrarse en este fragmento de un artículo publicado por un periódico local
hace apenas unos pocos días donde se expresa lo siguiente: La pena de muerte, pena
capital o ejecución, se entiende como la muerte provocada a un condenado por
parte del Estado, como una medida ejemplarizante a quien contravenga una norma
establecida en la legislación. Para Franz Von Lizt, "es el mal que el juez
inflige al delincuente a causa de un delito, para expresar la reprobación
social respecto al actor y al autor”. Así púes, la pena de muerte se convierte en
el castigo máximo que se paga por un delito, es aquí donde cabe la pregunta:
¿Matando a una persona se alivia el dolor que se ésta ha causado en vida?
Posiblemente la respuesta de muchos sea que no se alivia pero se mitiga. ¿No
sería mejor invertir en educación y planes de desarrollo social que eviten que
los individuos delincan? Suena muy novelesco pero es un buen inicio en la
búsqueda casi utópica de vivir en una sociedad mejor.
La pena de muerte no considero sea el medio adecuado para poder
retribuir a una familia triste por la pérdida de un ser querido a manos de un
delincuente, pero si considero que sea eficaz como ejemplo ya que no infundirá valores,
pero si lograra producir miedo ya las personas que se les ocurra la atroz
barbaridad de asesinar a alguien también creo eficaz invertir dinero en la educación
para evitar este tipo de sucesos en un futuro lejano o al menos disminuirlos.
“Hacer una exposición sobre la
pena de muerte resulta en una gran controversia. Aquellos que se encuentran a
favor argumentan que su aplicación reduce el delito, previene su repetición, y
es una forma de castigo adecuada para el asesinato (acaso no se comete un
delito también, cuando esta es aplicada. El argumento en cambio de los
detractores es que no reduce el crimen en mayor medida que la cadena perpetua,
además resulta en una violación de los derechos humanos, se conduce a
ejecuciones de algunos inocentes, y supone una discriminación de hecho contra
las minorías y los pobres que puedan no tener recursos suficientes en el
sistema legal para alegar una defensa.”
De acuerdo a lo anterior considero que no sería justo castigar a
alguien por error y que en caso de que se hiciera que sucedería ya que un perdón
no basta para devolver a alguien a la vida, es decir este castigo es aplicado a
personas que asesinan pero, si matan a un inocente por error esto ¿sería un
delito? Y en caso de que lo fuera ¿habría un castigo? Y ¿Cuál sería? Es decir
hablar de este tema es enfrentarte a cientos de contradicciones ya que tiene
pros y contras de una forma paradójica.
Ahora, analizando un poco la historia, se puede concluir que la
pena capital empleada propiamente como
castigo se remonta prácticamente a los principios mismos de la humanidad y los
registros escritos indican que siempre ha sido parte de los sistemas judiciales
de todas las épocas. En nuestro país por ejemplo ha trascendido con el pasar de
los años de una etapa a otra, es decir, ha estado presente hasta hace unos
pocos años en el diario vivir de nuestra sociedad, empezando por la época
precolombina, durante la dominación española, presente aun al transcurrir la
independencia y siendo parte importante y hecho relevante en todas las
constituciones del siglo XIX para las cuales la protección a la vida como
derecho fundamental no hacia parte de lo que podía aspirar un condenado.
Afortunadamente fue abolida de manera definitiva mediante el acto legislativo
número 3 de 1910.
No es de extrañar que durante muchos gobiernos se haya tratado de
revivir la pena de muerte México, y aunque parezca insólito, aun hoy por hoy no
solo se trata de imponer nuevamente esta forma infame, retrograda y denigrante
del Estado para sancionar a los delincuentes, sino que de hecho hay países que
la practican. Estos falsos impulsos de imponer legalmente dicha sanción obedece
en gran parte a la situación social y política que atraviesa nuestro país, un
ejemplo de ello es cuando se cometen crímenes atroces contra los niños, es en
esos momentos cuando los individuos están sedientos más que de justicia, de
venganza, de querer que los culpable paguen con su vida por los delitos
cometidos, estos sentimientos de resentimiento e impotencia originan un debate
entre quienes defienden la pena capital como una forma de evitar que se delinca
y quienes consideran que esta medida no es más que un acto cruel e irracional
que nada resuelve, al considerar un tanto ilógico y contrapuesto el hecho de
defender la vida matando a aquel que se considera un asesino.
Creo que muchas personas al momento de perder un familiar de esta
forma ha de sentir un bombardeo de emociones de las cuales destacan las negativas
como la venganza y por eso ellos consideran la pena de muerte como una solución
que, aunque no sacia la perdida si disminuye de cierta forma el dolor que
sienten, yo creo que el matar a una persona por otra no es solución porque si
su vida acaba a diferencia de la de nuestro familiar y nuestra él no habrá sufrido
la desesperación que solo se siente al momento de asesinar o torturar a
alguien, considero que en lugar de la muerte den cadena perpetua o torturen al acusado
de la forma en la que asesino.
En fin cada gobierno decidirá según su forma de pensar en la cual
probablemente entre la perspectiva religiosa, política y moral, que por
supuesto espero sea elegida democráticamente.
Concluyendo, aunque como se dijo con antelación, en algunos países
persiste la aplicación de la pena capital como mecanismo de castigo y
“Justicia”, es notorio también el aumento de organizaciones de derechos humanos
que trabajan persistente e incansablemente para que dicha medida sea abolida;
para estos grupos o movimientos la violación de los derechos humanos a causa de
los errores judiciales, resulta un excelente punto de partida en su larga crítica
hacia la pena capital, puesto que ésta no solo no resuelve el problema del
crimen sino que se convierte en la salida facilista y de conveniencia política
para quienes son los encargados de impartir justicia.
En hora buena el Estado mexicano se ha acogido a la norma para proteger y respetar la vida y dar
por descartada la pena capital, ya que lo que verdaderamente se necesita en
nuestro medio es el fortalecimiento de las instituciones, el trabajar
intensamente en la prevención del delito, establecer penas ejemplarizantes,
reducir al mínimo los subprocesos penales y beneficios y propender por la
resocialización de aquellos que hacen del delito su pan diario.
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